Inicio Nacional En clave nacional

En clave nacional

134
0

Contaremos los días para llegar al 13 de febrero y que pasen las elecciones, sin duda las que mas proyección tienen de la historia de la Comunidad y las más crispadas en el enfrentamiento de los partidos políticos que se presentan. La atención que los medios nacionales están prestando a la precampaña que se desarrolla en la comunidad viene en una buena medida avalada por el despliegue de los partidos políticos en liza que, de alguna manera, demuestran que se juegan mucho más que la territorialización de sus políticas.

Es verdad que el hecho de que las elecciones autonómicas no coincidan con las municipales, lo que ya se asegura para futuras convocatorias, es un elemento que no tiene precedente y que nos permitirá saber el grado de interés que suscita entre los habitantes de la Comunidad. Y es en la participación donde está una de las grandes incógnitas de los resultados que, según las encuestas, son ahora muy propicios para el PP. Pero no hay que olvidar que las mismas encuestas recogen mucho indeciso y que no nos dan demasiadas pistas sobre la participación real. Todo lo que sea por debajo del 60% invalidará, y de qué forma, los resultados que ahora se nos presentan.

Todos los partidos tienen la tarea de convencer a los votantes de que hay que acudir a las urnas, que nada hay decidido y que la verdadera encuesta es el día de las elecciones. Está afirmación, que es la misma obviedad de siempre, cobra más fuerza en estos comicios, en los que hay además en cinco provincias fuerzas locales que arrastrarán su parte de voto, aunque sea mayor o menor, pero que cambiarán los restos finales y por lo tanto la asignación de escaños.

Tenemos que estar preparados para que nos sigan bombardeando con mensajes, muchos mensajes, que en algunos casos estarán centrados en el futuro de la Comunidad, pero por lo visto hasta ahora estarán más dedicados a la vida nacional, porque es impensable que tanto despliegue de los partidos no busque el refuerzo de la línea nacional de las formaciones y en esto todos, absolutamente todos, tienen demasiados intereses en juego. Sólo nos resta pedir un poco de altura de miras e inteligencia en los planteamientos y evitar hacer de la campaña un espectáculo que disfrace la realidad de lo que de verdad está en juego, que es el futuro de la Comunidad.